El legado del odio, Corea japonesa (1910-1945)
Para entender cómo una nación milenaria como Corea perdió su soberanía, hay que entender la doctrina del Estado Mayor Imperial Japonés, la Península de Corea era definida geográficamente como "una daga apuntando directamente al corazón de Japón". Quien controlara esa daga (Rusia o China) podría destruir el archipiélago japonés.
Por tanto, la anexión no fue una simple expansión colonial, fue una operación de seguridad nacional ofensiva. Y no comenzó pacíficamente en 1910. Comenzó quince años antes, en 1895, con un acto de terrorismo de Estado. Cuando la brillante estratega Emperatriz Myeongseong (la Reina Min) intentó aliarse con Rusia para frenar el avance japonés, la inteligencia nipona no usó diplomacia. Un escuadrón de la muerte japonés (militares y sicarios ronin), bajo las órdenes del embajador Miura Goro, asaltó el palacio de madrugada. Asesinaron a la reina a sablazos, la violaron, la empaparon en queroseno y quemaron su cadáver en el patio trasero. Así comenzó la ocupación, decapitando físicamente el cerebro del Estado.
Años después, Japón no tuvo que conquistar Corea a sangre y fuego. El Tratado de Anexión de 1910 fue un contrato firmado por traidores locales (los infames Cinco Traidores de Eulsa). Japón compró a la cobarde aristocracia coreana sobornándola con títulos de la nobleza japonesa y estipendios millonarios. La monarquía coreana no fue víctima de la élite coreana que vendió a su propio pueblo como ganado para salvar sus palacios.
El Terror de Sable, la Kempeitai y el Saqueo Agrario (1910-1919)
¿Por qué Japón gobernó Corea exclusivamente a través de Gobernadores Generales militares?
Corea nunca fue administrada como una provincia civil, fue catalogada jurídicamente como un inmenso campo de prisioneros y una base de extracción de materia y alimento a cielo abierto. Durante la primera década (la "Fase del Sable" o Budan Seiji), se impuso un régimen de terror absoluto. La herramienta no fue la ley, fue la Kempeitai (la sádica policía militar secreta), con potestad para azotar o ejecutar de forma sumaria.
Su primera misión fue el robo de la tierra coreana. Mediante el "Catastro de Tierras", el Estado japonés exigió títulos de propiedad occidentales a campesinos que operaban bajo derecho consuetudinario verbal. Al no tener papeles, el Estado expropió legalmente el 40% de la superficie cultivable de Corea y se la entregó a la Compañía de Desarrollo Oriental (un cártel nipón). Millones de coreanos se convirtieron en aparceros esclavizados en su propia tierra. Corea pasó a ser el granero del Imperio, el arroz se enviaba los puertos de Osaka, mientras la población coreana perdía sus granjas y se veía reducida a comer mijo, raíces o a exiliarse en Manchuria para no morir de inanición.
EL MOVIMIENTO DEL 1 DE MARZO DE 1919 Y EL BUNKA SEIJI
El 1 de marzo de 1919, dos millones de civiles desarmados exigieron la independencia pacíficamente. ¿La "libertad" que concedió Japón? Ametrallar a más de 7.500 manifestantes y cometer atrocidades como la Masacre de Jeam-ri, donde el ejército encerró a decenas de hombres, mujeres y niños dentro de una iglesia cristiana, cerraron las puertas por fuera, le prendieron fuego y dispararon a quienes intentaban escapar de las llamas.
Al darse cuenta de que la fuerza bruta generaba mala prensa internacional, Japón cambió a la "Política Cultural" (Bunka Seiji). No fue libertad, fue una brillante operación de contrainsurgencia y guerra psicológica por parte de Japón. Los colonizadores japoneses cambiaron los uniformes militares por trajes civiles y permitieron algunos negocios a los coreanos. Su objetivo real era fracturar a la resistencia: enriquecieron moderadamente a la burguesía y a los intelectuales para convertirlos en colaboracionistas cómodos (los Chinilpa), mientras la Policía Superior Especial (Tokko, la Policía del Pensamiento) se infiltraba para cazar y torturar a los coreanos que nos simpatizaban con el gobierno imperial. Fue la táctica de dividir y vencer comprando el silencio de la élite económica coreana.
EL GULAG DE LOS ZAIBATSU, LA ESCLAVITUD INDUSTRIAL DE LOS AÑOS 30
La industrialización coreana en la década de los 30 no fue un milagro económico fue el reclutamiento forzoso masivo para alimentar la maquinaria bélica del Imperio Japonés.
Corea fue entregada como un feudo privado a los colosales Zaibatsu (los monopolios corporativos japoneses como Mitsubishi, Mitsui y Nitchitsu). Aprobando la Ley de Movilización Nacional, más de 5 millones de coreanos fueron arrancados de sus hogares mediante levas forzosas. Fueron enviados a morir en acerías, fábricas de munición y mortíferas minas de carbón. El ejemplo más terrorífico es la Isla de Hashima (Gunkanjima), donde miles de coreanos trabajaron como topos en galerías submarinas a 40 grados de temperatura, muriendo de desnutrición, palizas o derrumbes. La "Corea industrializada" estaba cimentada, literalmente, sobre los huesos de obreros esclavizados por el Imperio Japonés.
RESETEO CULTURAL Y ESCLAVITUD SEXUAL
A partir de 1937, Japón cruzó la línea de la ocupación para borrar la identidad el pueblo coreano. Para ello, prohibieron el idioma coreano y obligaron a la población a adorar a los dioses sintoístas. Y en 1939, ejecutaron el edicto Soshi-kaimei: obligaron a todos los coreanos a renunciar a sus apellidos milenarios (la base misma de la identidad y el linaje confuciano) y adoptar nombres japoneses. Quien se negaba, perdía su cartilla de racionamiento de comida. La elección que otorgaban los japoneses a los coreanos era simple, o borrabas la memoria de tus ancestros, o tus hijos morían de hambre.
Una de las mayores sombras de la Corea japonesa fue la existencia de las "Mujeres de Consuelo" (Ianfu). El Ejército Imperial organizó el mayor sistema de esclavitud sexual institucionalizada patrocinado por un Estado moderno. Secuestraron, engañaron y vendieron a más de 200.000 mujeres y niñas, la inmensa mayoría coreanas (algunas de apenas 12 o 13 años). Las encerraron en "estaciones de consuelo" militares por toda Asia. Eran violadas entre 30 y 40 veces al día por los batallones japoneses. Apenas un 10% sobrevivió a la guerra, y miles fueron masacradas a tiros en las trincheras por los japoneses en retirada para destruir las pruebas.
EL CRIMEN DEL MAPA, AGOSTO DE 1945
Siempre se asume que los Aliados acordaron noblemente que Corea fuera un "país libre". La geopolítica muestra que Corea no fue liberada, fue tomada como rehén y descuartizada en vivo.
El 8 de agosto de 1945, los soviéticos barrieron Manchuria y descendieron como una apisonadora hacia Corea. En Washington cundió el pánico. La noche del 10 de agosto, en una oficina del Pentágono, dos jóvenes oficiales estadounidenses (Dean Rusk y Charles Bonesteel), que no sabían absolutamente nada sobre la historia o geografía de Corea, recibieron la orden de trazar una línea urgente para frenar a Stalin.
Miraron un pequeño mapa arrancado de la revista National Geographic. Vieron que el Paralelo 38 dividía la península más o menos por la mitad, dejando la capital (Seúl) en el sur. Trazaron la raya con un lápiz en 30 minutos. Stalin aceptó este mapa, de este modo, una nación que llevaba unificada más de mil años fue partida por la mitad por dos extranjeros ignorantes con un rotulador.
Pero la mayor sombra del legado japonés pertenece a la fundación de Corea del Sur. Cuando Estados Unidos ocupó el sur, aterrorizados por la influencia comunista, los generales estadounidenses tomaron una decisión de un pragmatismo imperdonable, decidieron mantener en el poder a los Chinilpa (los colaboracionistas ricos) y recontrataron a la odiada y sádica policía colonial japonesa para que ahora trabajara para Washington persiguiendo a la izquierda coreana. El "Mundo Libre" perdonó a los torturadores y los hizo presidentes, la herida coreana seguiría latente.
CONCLUSIONES, LA PERVIVENCIA DEL AUTORITARISMO EN COREA
El verdadero legado del Imperio Japonés en Corea no fue simplemente que inoculó el odio, fue que inyectó el autoritarismo en el ADN político de la península. Cuando los japoneses se marcharon, los líderes que asumieron el poder en ambas mitades de Corea habían aprendido a gobernar en la escuela del fascismo nipón.
En el Norte, la dinastía de Kim Il-sung recicló perfectamente el modelo del culto absoluto al Emperador-Dios, la pureza racial, la lealtad militar inquebrantable y la represión policial estricta de la Kempeitai, simplemente pintándolo de rojo estalinista. En el Sur, los dictadores militares anticomunistas construyeron su milagro económico copiando el modelo de explotación de los Zaibatsu japoneses para crear sus propios conglomerados (los actuales Chaebol como Samsung o Hyundai). De hecho, el dictador que modernizó Corea del Sur con mano de hierro en los 60, Park Chung-hee, había sido oficial del ejército imperial japonés en Manchuria bajo el nombre nipón de Takagi Masao, cazando guerrilleros coreanos.
La tiranía en Corea no fue derrotada en 1945, simplemente cambió de uniforme, dividió la península en dos mitades irreconciliables y continuó devorando a sus ciudadanos en nombre de la Guerra Fría. Esa es la asombrosa, fría y cruda realidad que sus ancestros experimentaron bajo las botas y que actualmente marca la vida de una nación dividida.
-HANE, Missiko. Breve Historia de Japón. Alianza editorial. 2013
-SETH, Michael J.A concise history of modern Korea. Rowman &Littlefield. 2010
-SETH, Michael J.A history of Korea: From antiquity to the present. Rowman & Littlefield. 2010
-WHITNEY, John. El Imperio japonés. Siglo XXI. 2010



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Exelente y fácil de comprender por lo que ha pasado corea.
ResponderEliminarEste articulo ignora por completo la lucha de Kim il Sung y su lucha de liberación.
ResponderEliminarHabría qué preguntarse qué entendemos por lucha de liberación, de las fuentes que he consultado se habla de un Kim il Sung en el extranjero, de ahí que no lo haya mencionado.
EliminarHermoso Articulo~! Pues impresionante el trabajo que haz realizado, muchas felicitaciones y mucho exitos~! Gran Saludo desde Paraguay.
ResponderEliminarMuchas gracias, siempre será mejorable, más con las aportaciones de los lectores. Un saludo desde España.
EliminarBueno es una historia tan larga de mucho sufrimiento de parte delos coreanos y aun asi hasta hoy no son libres siguien estando dominados por grandes potencias
ResponderEliminarGracias por tu aporte. ..muy interesante. Aclaró en mi muchas dudas. Saludos Georgina desde Argentina!!!
ResponderEliminarBuen articulo.
ResponderEliminarMe que impresionada con todo esto saludos desde Peru
ResponderEliminarUn pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla, por eso es tan importante conocer la historia. No solo en Corea, muchos otros sufrieron o están sufriendo, la hegemonía invasiva de potencias, actualmente ya no es control de territorios, sino la economía.
ResponderEliminarPues la historia continua corea sufrio mucho por los abusos de los japoneses asi como en peru de los españoles
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