Emomali Rahmon, el Fraude de la Paz y la Privatización de Tayikistán (1992-2026)



Cómo un oscuro gerente de granja soviética fue contratado como marioneta por los escuadrones de la muerte, los exterminó a todos, convirtió la frontera afgana en un cajero automático y fundó la última monarquía corporativa de Asia.

CONTEXTO HISTÓRICO DE TAYIKISTÁN. Independencia y Guerra Civil.

Cuando la Unión Soviética colapsó, las fronteras artificiales trazadas por Stalin en Asia Central estallaron. Las repúblicas ricas en petróleo fueron heredadas suavemente por los capos de la KGB (como Nazarbáyev en Kazajistán). Pero Tayikistán, la república más pobre, rural y montañosa del imperio, sufrió un cortocircuito logístico que derivó en la guerra civil más atroz de la posguerra fría (1992-1997), dejando más de 100.000 muertos y un millón de refugiados.

Sangak Safarov 

En el epicentro de este matadero no había ideología, había una guerra de poderes regionales por el control de los escasos activos del Estado. De este agujero negro emergió una figura subestimada y letal de Eurasia, Emomali Rahmon. A finales de 1992, el Estado tayiko estaba completamente desaparecido. Las milicias neocomunistas del Frente Popular (apoyadas por clanes de Kulob y Hissar), lideradas por el exconvicto Sangak Safarov —un hombre que había pasado 23 años en el Gulag soviético por asesinato—, tomaron el control de la capital, Dusambé, tras un baño de sangre.

Safarov y sus matones, armados en secreto por los tanques rusos y la inteligencia uzbeka (aterrorizados por un contagio islámico), tenían el poder físico, pero necesitaban una legitimidad, un presidente con traje que pudiera presentarse como líder legítimo de Moscú y la ONU. Safarov no podía ser presidente por su historial criminal, y si elegía a un general rival, se matarían entre ellos y su poder se resquebrajaría.

Así que buscaron en el escalafón más bajo y gris de la burocracia wncontrándose a Emomali Rahmonov, el oscuro y tosco director de un Sovjós (una granja colectiva estatal de algodón y vacas) en la provincia sureña de Danghara. El cálculo de los señores de la guerra fue de manual de poder: "Este paleto ignorante no tiene milicia, ni carisma, ni cerebro. Lo sentaremos en la silla presidencial, él firmará los papeles, absorberá la culpa internacional de los crímenes de guerra, y cuando deje de ser útil, le pegaremos un tiro en la nuca y pondremos a otro".

En noviembre de 1992, en el Palacio de Arbob, rodeado de hombres armados hasta los dientes, Rahmon aceptó el cargo de Jefe de Estado, además observó que sin hacer nada, había pasado de ser gerente de una granja a Jefe de Estado. Los amos de la guerra subestimaron el instinto de supervivencia de Rahmon siendo acorralado en una habitación cerrada.

RAHMON Y SU ALIANZA CON RUSIA. Ascenso al poder (1993-1995)

Rahmon de pronto se encontró siendo Jefe de Estado, ahí, en ese puesto demostró leer a Maquiavelo mucho mejor que sus amos militares. Rahmon sabía que su esperanza de vida se medía en semanas, así que ejecutó una brillante estrategia.

Primeramente era su seguridad, subcontrató un ejército ruso arrastrándose a los pies de Moscú entregando la soberanía militar tayika a cambio de que la 201ª División Motorizada de Fusileros del Ejército Ruso actuara como su guardia pretoriana personal y destrozara a la Oposición Tayika Unida (OTU) empujándola hacia Afganistán.

Blindado por los tanques rusos, Rahmon comenzó a "limpiar" el Estado de sus antiguos amos, ahora su amo era Rusia. En marzo de 1993, Sangak Safarov (el hombre que lo había coronado) y su principal lugarteniente militar murieron en un misterioso tiroteo mutuo. Ambos caudillos se mataron entre sí en circunstancias jamás aclaradas. Las malas lenguas dicen sin confirmar que Rahmon, usando el naciente aparato de seguridad del Estado, ejecutó un asesinato preventivo, azuzando la paranoia entre sus antiguos amos para que se despedazaran entre ellos.

Uno a uno, todos los comandantes del Frente Popular que habían aupado a Rahmon sufrieron "accidentes de coche", emboscadas mortales o fueron ejecutados en juicios secretos por traición en los años siguientes. El gerente de la granja que estaba acorralado había cerrado la puerta por dentro, masacrando a sus contratistas, su escalada en el poder estaba siendo un éxito.

LA PAZ DE LA ONU, 1997. Su fraude

Para 1997, el país era una ruina humeante. Occidente, la ONU y una Rusia exhausta por su propia guerra en Chechenia, obligaron a Rahmon y a la Oposición (OTU) a firmar el Acuerdo General de Paz de Moscú.

La diplomacia internacional aplaudió este tratado como un modelo global de resolución de conflictos post Guerra Fría, Rahmon parecía hacerse hueco en el tablero geopolítico. La cláusula estrella de dicha obligaba a Rahmon a integrar a la oposición armada (compuesta por demócratas y el Partido del Renacimiento Islámico), entregándoles el 30% de los ministerios y los altos cargos militares. Rahmon encantado, aunque obligado, ejecutó la doctrina perfecta de absorber, desarmar y exterminar a sus rivales. Rahmon comprendió en esa paz que si firmas un papel avalado por la ONU que le promete un ministerio a sus rivales, logra ganarlos como aliados forzados. Rahmon utilizó la paz financiada por Occidente para meter a sus enemigos en una jaula urbana de oro.

EL SALAME. La Aniquilación Burocrática, 1999-2015.

Lo que siguió en la posguerra no fue reconciliación y paz, fue un exterminio burocrático, lento, metódico e implacable. Rahmon aplicó la "Táctica del Salame" (cortar a los enemigos en rodajas finas, de uno en uno, para que la comunidad internacional no se alarme).

Durante una década, los líderes opositores que habían recibido ese 30% de cuota de poder comenzaron a sufrir el poder que le habían dado a Rahmon. A los más afortunados los compró con monopolios comerciales menores, convirtiéndolos en oligarcas dóciles y separándolos de sus bases campesinas armadas. A los más testarudos comandantes históricos de la oposición, les deseaba peor suerte, sufrieron accidentes o fueron tiroteados por "agresores desconocidos". Otros fueron acusados de "poligamia", "corrupción" o "complots terroristas fantasma" en tribunales militares y condenados a 20 años de cárcel.

El golpe definitivo llegó en 2015. El Partido del Renacimiento Islámico de Tayikistán (PRIT) era el único partido islamista legal en Asia Central, por ello, Rahmon lo toleró como escaparate democrático mientras Occidente miraba a Afganistán. Pero en 2015, utilizando la histeria geopolítica global contra el ISIS en Siria, Rahmon ejecutó su plan de eliminar sus contrapesos, declaró al PRIT "organización terrorista". Encarceló a toda su cúpula a cadenas perpetuas, cerró sus periódicos y torturó a sus abogados. Para 2015, el 30% del poder cedido en la paz de 1997 se había reducido a CERO. Rahmon terminó acaparando todo el poder tayico.

LAS BASES ECONÓMICAS. Aluminio, Heroína y Esclavos de Exportación

¿Cómo se mantiene una dictadura de alta como la de Rahmon durante más de tres décadas en un país sin inmensos mares de petróleo o gas? Rahmon estructuró la economía del Estado sobre tres pilares:

El Cártel del Aluminio - TALCO. La única gran industria del país es la Compañía de Aluminio de Tayikistán (TALCO). Consume casi el 40% de la electricidad nacional (mientras los ciudadanos se congelan sin luz en crónicos  y frecuentes apagones invernales). Sin embargo, el dinero del aluminio no enriquece al Tesoro del Estado, auditorías financieras internacionales demostraron que TALCO opera mediante un esquema de peaje (tolling): los inmensos beneficios de la exportación a Europa se desvían a través de oscuras empresas fantasma (como CDH Investments) a las Islas Vírgenes Británicas. El Estado asume las deudas energéticas y el desastre ecológico, pero el beneficio de cientos de millones de dólares desaparecen hacia cuentas controladas directamente por los cuñados y testaferros de la familia Rahmon. Rahmon descubrió su forma de riqueza. Privatización de ganancias, socialización de pérdidas.

La "Ruta del Norte". Tayikistán comparte 1.300 kilómetros de frontera montañosa y porosa con Afganistán, la fábrica mundial de opio y heroína. En los años 90, Occidente temía que los cárteles narcos destruyeran el Estado tayiko. Se equivocaron ya que el Estado tayiko asimiló a los narcos. La inteligencia occidental sabe que Tayikistán es el principal Transportista de opio y heroína hacia Rusia y Europa. La guardia fronteriza, el Ministerio del Interior y los servicios de inteligencia no bloquean el tráfico, operan como una empresa de peaje. Utilizan vehículos oficiales para escoltar los cargamentos pesados y eliminan únicamente a los traficantes "independientes" que no pagan la cuota al régimen. Rahmon permite este narcoestado porque el inmenso flujo de dinero negro paga las lealtades de sus generales y financia los rascacielos vacíos de la capital.

La Exportación de Carne Humana. El crimen corporativo más maquiavélico de Rahmon es la exportación de su propia población. Al destruir la economía productiva interna, más de 1.5 millones de tayikos (casi la mitad de los varones en edad de trabajar) han tenido que emigrar a Rusia, donde malviven como peones de obra y barrenderos bajo condiciones de semiesclavitud y sufriendo un racismo brutal. Las remesas que estos exiliados envían a casa suponen habitualmente entre el 30% y el 40% del PIB de Tayikistán. El cálculo de Rahmon es perfecto: si un joven tayiko está en Moscú limpiando nieve 14 horas al día bajo amenaza de deportación para enviar 200 dólares a su madre, no está en una plaza de Dusambé haciendo barricadas para derrocar al dictador. Exportar la pobreza es exportar la revolución. De esta forma Rahmon se mantiene en el poder, cobrando impuestos indirectos sobre el sudor de sus exiliados.

POLÍTICA EXTERIOR DE RAHMON. Tayikistán entre dos imperios.

Rahmon no sobrevive 30 años sin pagar "el impuesto revolucionario" a las mafias imperiales más grandes. Rahmon juega a la geopolítica del chantaje pasivo-agresivo.

A Rusia (El Guardaespaldas). Le alquila su soberanía permitiendo que Moscú mantenga la Base Militar 201ª, garantizando a Vladímir Putin que Tayikistán siga siendo un vasallo de su órbita de seguridad. A cambio, los blindados rusos disuaden cualquier golpe de Estado interno contra Rahmon. Gracias a su vasallaje con Putin, la inteligencia tayika secuestra a opositores en las calles de Moscú. Los drogan, los meten en aviones de la aerolínea presidencial (Somon Air) y aparecen semanas después en Dusambé, demacrados, "confesando" en televisión bajo evidente tortura.

A Occidente (El Escudo Anti-Talibán). Se vende con trajes de seda como el único muro laico que separa al mundo civilizado del terrorismo yihadista de Afganistán. El Pentágono y la UE cierran los ojos ante los presos políticos y la heroína, inyectando millones de dólares en fondos de "cooperación antiterrorista" que engrandecen el poder de Rahmon. Rahmon vende a Occidente que él lucha contra el terrorismo, pero hace lo contrario: su asfixiante dictadura es la incubadora más grande del mundo de terroristas del Estado Islámico (ISIS-K).

Al ahogar a un país en la miseria, prohibir el rezo pacífico, torturar sistemáticamente y obligar a 1.5 millones de jóvenes a malvivir como peones explotados en Rusia, Rahmon creó un ejército de jóvenes tayikos desesperados y llenos de odio. Encontraron en el ISIS la única franquicia capaz de canalizar su venganza (incluso el excomandante de las fuerzas especiales tayikas, Gulmurod Khalimov, desertó al ISIS). La factura de sangre reventó en marzo de 2024, cuando terroristas tayikos radicalizados ejecutaron la masacre del Crocus City Hall en Moscú (más de 140 muertos). Rahmon no detiene el yihadismo; lo fabrica por saturación de presión social.

A China (La Trampa de la Deuda). Para pagar sus faraónicos palacios presidenciales, Rahmon hipotecó el país a Pekín. Cuando el Estado no pudo pagar los préstamos multimillonarios, Rahmon cedió silenciosamente miles de kilómetros cuadrados de territorio montañoso soberano en el Pamir a las tropas chinas, entregando además monopolios de extracción de oro y plata libres de impuestos. El "Nacionalista Supremo" estaba vendiendo el mapa de sus ancestros a plazos para pagar su hipoteca política.

PAMIR. Un genocidio a cámara lenta (2020-2026)

La sombra más oscura de la dictadura de Rahmon es la guerra de aniquilación contra la Región Autónoma de Gorno-Badakhshan (GBAO).

Los pamiris son étnica, lingüística y religiosamente distintos (son musulmanes ismailitas, de cultura persa oriental, con un alto nivel educativo y una visión más liberal). Durante 30 años, fueron la única región de Tayikistán que resistió la sumisión total a la mafia del sur. Además, el Pamir está lleno de rubíes, oro y una frontera vital con China que las hijas del presidente querían privatizar sin resistencia local. Bajo la excusa de "operaciones antiterroristas", Rahmon ha ejecutado asedios militares brutales. La Solución Final llegó entre 2022 y 2023. Cada vez que los pamiris protestan contra los abusos policiales, el Estado corta absolutamente internet y las líneas telefónicas durante meses, aislando a la región en la oscuridad informativa para que el mundo no vea los cadáveres.

Rahmon envió tropas de élite (el Grupo Alfa del GKNB) y francotiradores pesados. Ejecutaron extrajudicialmente a decenas de líderes informales desarmados, como el respetado Mamadbokir Mamadbokirov, tiroteado a plena luz del día en la calle. El ejército ametralló a manifestantes pacíficos en el valle de Rushan, arrojando los cuerpos al río. Tras la masacre, el régimen arrestó a más de 200 periodistas, líderes cívicos y abogados pamiris, condenándolos en juicios secretos a puerta cerrada a cadenas perpetuas por "alta traición". Expropiaron la red de escuelas y fundaciones del Aga Khan. Es una anexión interna mediante el terror de Estado para borrar la identidad pamiri de la faz de la tierra.

LA DINASTIZACIÓN DEL RÉGIMEN.

A medida que avanzaba el siglo XXI, el antiguo gerente de granja avícola superó su complejo de inferioridad campesina, perdió el contacto con la realidad republicana y entró en la fase de las tiranías postsoviéticas donde surge el Faraonismo y la creación de una nación.


En 2007, ejecutó una maniobra de reseteo nacionalista. Ordenó borrar los sufijos rusos de los apellidos, pasando él mismo de Rahmonov a puramente Emomali Rahmon. Se apropió de la simbología del antiguo Imperio Samánida persa para dotarse de un pedigrí milenario. En paralelo, ejecutó un control asfixiante sobre el islam, la policía rasura forzosamente las barbas a miles de hombres en las calles y el Estado prohíbe el hiyab a las mujeres para erradicar cualquier "apariencia radical" que compita con el culto al Líder. Rahmon ya llega a controlar el vello facial y el vestuario de 10 millones de personas.

En 2015, el Parlamento títere cruzó el Rubicón jurídico otorgándole el título legal e intocable de Peshvoi Millat ("Líder de la Nación - Fundador de la Paz y la Unidad Nacional"). Este título no es una medalla, es un título legal vitalicio. Le exime del límite de mandatos constitucionales, le otorga a él y a su familia inmunidad penal absoluta de por vida, y convierte cualquier crítica a su persona en un delito de Alta Traición. Bajo la fachada de una república con asiento en la ONU, el Estado ha sido colonizado biológicamente por el ADN de Rahmon (padre de nueve hijos).

 Ozoda Rahmon, la hija más brillante, educada en Estados Unidos y letal. Es la Jefa de Gabinete de la Presidencia. Ella es el cortafuegos biológico, nadie llega al Presidente sin su firma. 

Su marido, Jamoliddin Nuraliyev, operó durante años como el "Zar de las Finanzas" (Primer Viceministro de Finanzas y subgobernador del Banco Nacional), controlando la emisión de eurobonos del Estado y derivando liquidez a bancos de la familia.

Pero el Heredero del régimen es su hijo mayor, Rustam Emomali

Fue protagonista del secreto más sombrío y violento de la dinastía de los Rahmon. currió en mayo de 2008. El hijo mayor y "Príncipe Heredero", Rustam Emomali (entonces un playboy veinteañero, aficionado a estrellar coches deportivos y con nula capacidad intelectual), quería su propia parte del negocio familiar bancario chocando frontalmente con su todopoderoso tío Hasan Asadullozoda.

Según cables de la embajada estadounidense filtrados por WikiLeaks y múltiples fuentes de inteligencia regional, la disputa no se resolvió en un juzgado comercial. Durante una acalorada reunión familiar, Rustam sacó una pistola y le disparó a su propio tío Hasan en el cuello.

El banquero más poderoso del país sobrevivió de milagro tras ser evacuado en absoluto secreto a Alemania para someterse a cirugías reconstructivas. ¿La reacción de Rahmon? Ocultó el intento de homicidio, apartó temporalmente a su cuñado para calmar los ánimos y dejó claro que su heredero directo tiene licencia para matar.

Rustam, lejos de ir a prisión, vio cómo su padre allanaba su camino: Rahmon modificó la Constitución para rebajar la edad presidencial a 30 años, le regaló el rango de General, lo nombró Alcalde de Dusambé y lo elevó a Presidente del Senado. Si el corazón de Rahmon se detiene esta noche, el hombre de gatillo fácil hereda las llaves del país.

Tayikistán ya no es una República; es la propiedad de la Dinastía Rahmon.

CONCLUSIONES. El dilema tayiko y la dinastización del Estado.

Si lees los informes edulcorados del Departamento de Estado estadounidense o de Moscú, Tayikistán es un "Estado frágil" acosado por la geografía y el extremismo afgano, salvado a duras penas por un líder rudo pero necesario.

Treinta y cuatro años después (1992-2026), el mandato ininterrumpido de Emomali Rahmon es  el ejemplo de cómo el darwinismo geopolítico premia a los asesinos burocráticos y silenciosos.

Él entendió antes que nadie que el mundo exterior no quiere democracia en Asia Central, quiere precios a bajo coste. Para mantener esos precios, Rahmon sacrificó a su propia población. Usó los 100.000 muertos de la guerra civil como un trauma psicológico colectivo que sigue explotando hoy: "Votadme y callad, o volveréis a mataros en las calles como en los años 90". Es la extorsión permanente del miedo a una guerra civil, el dilema que tiene implantada la sociedad tayika es o Rahmon o guerra.

El antiguo capataz de la granja soviética de vacas engañó a la inteligencia rusa, purgó a los sicarios que le entregaron el poder, aniquiló a los demócratas y a los islamistas en la mismísima mesa de negociaciones de la ONU, vendió su subsuelo a China para pagar sus palacios, alquiló su soberanía militar a Putin, obligó a sus propios ciudadanos a huir del país para enviarle dólares, y finalmente se autoproclamó Rey Absoluto y Divino frente a las narices del mundo libre, creando y consolidando una dinastía.

En las ruinas de los imperios, los hombres más letales no son los generales mesiánicos que gritan desde las torretas de los tanques. Los hombres más peligrosos son los burócratas grises, mediocres y subestimados que se sientan en silencio en el fondo de la sala, toman notas de las debilidades de todos, y esperan pacientemente su turno para ser los últimos en salir de la habitación.

El "Fundador de la Paz" no construyó un país. Construyó una prisión, en la cual no se vota el poder, se hereda.

BIBLIOGRAFÍA
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