Monarquías y descolonización en Asia. Abolir, domesticar o reciclar.
En 1815, los británicos expulsaron al último rey de Kandy y ocuparon el lugar ritual de la vieja monarquía budista. En 1885, enviaron al rey Thibaw de Birmania al exilio y destruyeron el centro político del reino. En Java, los neerlandeses no abolieron todos los tronos: los manipularon, dividieron y redujeron. En Siam, la monarquía sobrevivió reformándose. En Malasia, los sultanes fueron reciclados dentro de una federación. En Brunéi, el sultán acabó concentrando más poder que nunca. La descolonización asiática no tuvo una política única hacia los reyes. Los abolió, los domesticó o los reutilizó. La tesis es esta: la descolonización no eliminó las monarquías de Asia por principio. Las sometió a una prueba de utilidad. Los tronos que podían estabilizar el Estado, legitimar la nación o mediar entre imperio y pueblo fueron reciclados. Los que competían con la soberanía colonial o nacional fueron exiliados, reducidos a ceremonia o abolidos. La descolonización no llegó con una guil...






