MOSSADEGH, EL ARISTÓCRATA EN PIJAMA QUE NACIONALIZÓ EL ORGULLO DE IRÁN.
La historia de Irán en el siglo XX representa un buble trágico de ambición, lucha por la soberanía y un choque a todos los niveles entre lo islámico y lo occidental. Para entender por qué el Irán de hoy viste de negro y mira con recelo a Occidente, hay que desenterrar a Mohammad Mossadegh, el hombre que intentó resolver la ecuación más peligrosa del siglo XX: cómo transformar un protectorado británico petrolero en una democracia soberana sin ser devorado por la maquinaria de la Guerra Fría. Su caída no fue una simple operación de espionaje y sabotaje; fue el fracaso de la política iraní de resistirse frente a un sistema financiero global diseñado para la obediencia a las dos grandes potencias: EE.UU y la URSS. Finalmente Mossadegh murió en 1967 en arresto domiciliario en un Teherán que se modernizaba bajo la autocracia del zar y la extracción de petróleo por parte de potencias extranjeras. Su tumba, bajo el suelo de su propia casa, sigue siendo un recordatorio silencioso de...
