Ir al contenido principal

Entradas

Destacados

Camboya (1860-1904): Norodom I y la corona hipotecada.

"Acosado por las invasiones de Tailandia y Vietnam, el rey de Camboya firmó en 1863 un pacto de salvación con el Imperio Francés para evitar la extinción de su país. Descubrió demasiado tarde la ley de hierro del colonialismo burocrático: cuando compras tu supervivencia cediendo soberanía, el salvador siempre acaba cobrándose el país entero como intereses.  En el tablero geopolítico de Indochina de 1860, ‘salvar’ a Camboya no significaba expulsar a los invasores en una épica carga militar; significaba, simple y trágicamente, tener la lucidez de elegir al amo menos peligroso.  La modernidad europea no entró en Camboya construyendo escuelas o libertades civiles; entró despojando al rey de sus poderes ejecutivos a punta de bayoneta. El poder dejó de ser el monopolio místico del Palacio para transformarse en un frío expediente en el escritorio del Residente francés." Cuando el príncipe Norodom ascendió al trono en 1860, heredó un reino que no podía permitirse el lujo del romantic...

Entradas más recientes

Singapur o la dictadura de la virtud: Lee Kuan Yew y la moral como argumento autoritario

El Estado como botín: Ferdinand Marcos y la arquitectura de la cleptocracia filipina (1965–1986)

Núremberg asiático: Los Juicios de Tokio y la invención de la impunidad geopolítica